Mucho barro que tragar...
Atmósferas de rumores y tormentas,
delitos confesados entre plegarias.
Falsas víctimas lamen la mano,
con encías ensangrentadas.
No hay más secretos protegidos
entre los perros que ladran cobardías.
delitos confesados entre plegarias.
Falsas víctimas lamen la mano,
con encías ensangrentadas.
No hay más secretos protegidos
entre los perros que ladran cobardías.

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